Paula Paredes S. · 9 de septiembre de 2026
La última campaña de Desigual causó revuelo en redes sociales, ¿la razón? la protagoniza Vivian Jenna Wilson, hija de Elon Musk, pero usa el espacio como una especie de crítica al empresario, a la IA y al sistema mismo. Te contamos los detalles.
Desigual presenta a la modelo compartiendo su día a día con “Desi 84”, un robot creado para servir, tarea que parece cumplir a la perfección. Sin embargo, a medida que avanza el anuncio la protagonista decide poner a la máquina a prueba en situaciones para las que no ha sido pensada, por ejemplo: pasearlo como a un perro con correa, recoger bolas de golf.
También busca enseñarle algo propio del humano: el lenguaje, intentando sin éxito que el robot pronuncie el nombre de la marca. Todo esto lo lleva a la destrucción.
Según el comunicado de prensa de la marca, la campaña busca:
“Enviar un mensaje claro: la mayor rebelión ya no consiste en luchar contra el sistema, sino en negarse a formar parte de él. Cuando todo te invita a obedecer, la respuesta es la actitud, la ironía y la libertad de ser uno mismo”
Algo que llama la atención es que el robot usado en la camáña tiene mucha similitud con Optimus, el humanoide creado por Tesla con el objetivo de “realizar tareas peligrosas, repetitivas o monótonas”, según su sitio oficial.
El slogan que ha acompañado la campaña de Desigual es : “El fue diseñado para obedecer, yo no”, algo que Vivian parece encarnar teniendo en cuenta la relación con su progenitor.
Musk, el hombre más rico del mundo, fue también el asesor y líder del Departamento de Eficiencia Gubernamental del gobierno de Donald Trump. Ambos representan el retroceso de las ideas progresistas, sin contar las promulgación de agendas conservadoras. Musk encarna el capitalismo extremo y apoya abiertamente los gobiernos de ultraderecha, mismos que amenazan los derechos de diversas comunidades que la misma Vivian apoya: la comunidad migrante, la comunidad LGBTIQ+ entre otras.
Vivian, es una mujer transexual que hace más de cinco años rompió relación con el magnate. En 2022 la modelo de 22 años cambió su nombre de manera legal, y la única modificación no fue relacionada a su transición de género, sino que también eliminó el apellido Musk agregando en su lugar el de su madre, Justine Wilson.
Vivian no ha sido tímida en demostrar en más de una vez su crítica y falta de apoyo a Musk.
En diversas ocasiones ha señalado su ausencia emocional, su crítica ante su identidad de género y ahora también el negocio mismo del millonario.
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En entrevista con People, la modelo expresó la importancia de tomar una postura frente a la IA, y aunque habló mayormente en referencia a la industria de la moda, hizo énfasis en el arte y la emoción:
“El arte es emoción a través de la expresión y como la emoción es inherentemente humana, la IA elimina cualquier intención subyacente y la reemplaza con colores y formas plagiadas”.
Regresando al comercial, hay algo que llama particularmente la atención: cuando se saca a la máquina del escenario para el que fue creado, falla. De esta manera el robot deja de ser símbolo de eficacia o perfección.
La creatividad, la espontaneidad o la humanidad misma la convierten en una herramienta limitada.
Mira el comercial a continuación:
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