Animal MX. · 10 de septiembre de 2025
Pese a la distancia geográfica entre ambos países, México y Colombia comparten muchas similitudes, y a lo largo del tiempo han tenido un importante intercambio cultural, entre ellos: la música.
Te contamos un poco más sobre este curioso tema que une a ambas naciones.
La gran gira de Shakira “Las mujeres ya no lloran” llegó a su final (por ahora), y en una de sus últimas presentaciones, la colombiana sorprendió al público al interpretar “Sombras” acompañada de mariachi haciendo un homenaje a su padre William Meberal quien padece Alzheimer.
Sin embargo, la presentación también fue un homenaje a Javier Solís, uno de los más grandes exponentes de la música mexicana.
“Esta canción que es una de las favoritas de mi padre me encanta cantarla en esta tierra que ha parido tantos grandes artistas como Javier Solis”
Con esto, Shakira fortaleció el lazo con México y también rindió homenaje a esta tierra. Como era de esperarse este se conviritó en uno de los momentos más comentados de la gira y por supuesto los aplausos, las ovaciones e incluso las lágrimas no se hicieron esperar. Te dejamos el video del momento.
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Desde hace décadas, la música mexicana ha tenido un lugar privilegiado en Colombia. Las rancheras, los mariachis y más recientemente los corridos tumbados, son géneros que han encontrado un público fiel en el país sudamericano.
El mariachi, por ejemplo, se ha vuelto parte de las celebraciones más íntimas en Colombia. No es raro escuchar serenatas de mariachis en cumpleaños, bodas, o el Día de la Madre. En ciudades del país cafetero los trajes de charro, las trompetas y los violines forman parte de la vida cotidiana.
Artistas mexicanos como Vicente Fernández, Pedro Infante, Juan Gabriel, y más recientemente Christian Nodal o Peso Pluma, suenan en radios, fiestas y plataformas digitales, sus letras conectan con el sentimiento popular y la nostalgia, y su presencia en la cultura colombiana es innegable.

El intercambio no es unidireccional, basta con mirar al norte de México para encontrar una subcultura fascinante: los Kolombias, un grupo de Jóvenes y adultos que adoptaron la música colombiana como parte de su identidad, creando una fusión única.
La protagonista: la cumbia rebajada, una versión ralentizada y grave de la cumbia tradicional colombiana. Este género nació en los barrios populares, cuando DJs comenzaron a modificar la velocidad de los discos de vinilo, creando un sonido más pausado, hipnótico y melancólico.
Artistas colombianos como Lisandro Meza, Aniceto Molina, La Sonora Dinamita y Celso Piña (quien, aunque mexicano, se apropió del acordeón vallenato con maestría), son íconos dentro de este movimiento.
Aunque las rutas del Caribe facilitaron los primeros intercambios desde tiempos prehispánicos, fue durante la colonia que ambas regiones comenzaron a compartir más intensamente su música y cultura, al haber sido colonizadas por el mismo imperio.
Con el tiempo, la globalización, la radio, el cine y más tarde Internet permitieron que los géneros se cruzaran de forma más libre y de esa forma lo que comenzó como una influencia ocasional, se convirtió en una colaboración cultural constante.
Hoy en día, es difícil trazar fronteras cuando hablamos de música popular latinoamericana, pues ningún ritmo es completamente “nuestro” y eso es precisamente lo que lo vuelve más rico. La música viaja, se transforma, se apropia y se reinventa en cada esquina del continente.
Por todo esto, la interpretación de Sombras por parte de Shakira no fue solo un momento memorable de la gira, sino una representación simbólica de lo que significa este vínculo.
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