David Pablos: ‘En el camino’ es amor, adrenalina y violencia

Leonardo Vega · 4 de junio de 2026

David Pablos: ‘En el camino’ es amor, adrenalina y violencia

Luego de realizar un recorrido por festivales, ser premiada en Venecia con los premios a Mejor Película en la sección Horizontes y Queer Lion y generar conversación, ha llegado a las salas de cine la película En el Camino, dirigida por el tijuanense David Pablos

La historia de Veneno (Víctor Prieto), un chico que recorre las cachimbas—sitios de descanso— en el norte del país teniendo encuentros sexuales con traileros es el punto de partida y tras conocer a  Muñeco (Osvaldo Sánchez) descubre que tienen demasiado en común: el abandono.

La película va más allá de lo sexual, pues nos habla de realidades que puede vivir cualquier persona, sin importar su orientación.

“En esta se habla el tema de la masculinidad que se sustrae y se puede colocar en diferentes contextos, independientemente del de los traileros. Lo que reflexiona es sobre cómo el machismo genera tanta mal, no nada más en las relaciones humanas a nivel social, sino cómo afecta la vida interior de una persona.

“Lo que muestra son dos personajes que son analfabetos en afectividad y que no saben cómo comunicarse, que no pueden dialogar y que no pueden terminar tampoco de ellos mismos resolver sus propias heridas”, declaró el director, David Pablos en entrevista con Animal MX.

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Luego de recorrer festivales, recibir reconocimientos, ha llegado el día en el que el público puede disfrutar de la historia

“Si estamos en riesgo, nada está por encima de la vida”

Ahora que la película ha sido liberada, Pablos considera que se ha quitado una carga de sus hombros. Pero antes de obtener el resultado final, hubo momentos en los que la seguridad de la producción se vio comprometida.

“Siento que llegó el momento de soltar la película. Siento mucha curiosidad, alegría y adrenalina, una mezcla de muchas cosas, pero sobre todo me alegra ya dejarla ir”, agregó.

De acuerdo al director, Ciudad Juárez —locación en la que grabó el filme— fue un lugar interesante para grabar, pero también destacó que la inseguridad estuvo cerca de ellos. Guardia Nacional, policía estatal y municipal fueron la compañía durante las semanas de rodaje.

En al menos dos ocasiones tuvieron que ajustar el plan de grabación ya que algunas zonas había presencia de narcotráfico y tuvieron que estar acompañados de autoridades.

“Hubo un par de riesgos. Nos estábamos metiendo en zonas conflictivas, sabíamos que eran delicadas en términos de seguridad y lo teníamos mapeado, estábamos en comunicación con la policía. Casi todos los días nos acompañaba en el set la policía municipal, la estatal y a veces la Guardia Nacional en el caso de las carreteras.”, recordó David.

Foto: Jonathan Vega

De manera inicial, Pablos estaba consciente de que podía parar la grabación, todo esto en medio del secuestro de un miembro del crew y algunos disparos hacía otros miembros del equipo.

“Yo estaba listo en algún momento para tener que parar pero también le decía a mi productor ‘esperemos, esperemos’. Claro que si estamos en riesgo, nada está por encima de la vida”, reflexionó.

¿Cuáles son los hechos que ocurrieron durante las grabaciones de En el camino?

Sobre lo sucedido en dos locaciones en Ciudad Juárez, el director mencionó que buscó prever los peligros a los que se enfrentaba pero que no ocurrió como se planeó: “De todos los lugares a los que nos metimos, sitios inhóspitos no tuvimos problemas”, dijo.

David Pablos destacó que se ajustaron algunas de las locaciones por la seguridad.

“Previo a iniciar a grabar, mi fotógrafa fue a una de las locaciones de noche. Llegó con su equipo y unos malandros les soltaron unos balazos, dispararon hacía donde estaban ellos para advertirles que no se metieran porque iban en compañía de la policía, esto quedó grabado en el celular de ella.

“Igual en varias de las cachimbas en las que quería grabar, por temas del narco, no pudimos entrar. Hubo amenazas hacía gente de producción, eso hizo que cambiaramos el plan de rodaje”, rememoró.

Una de las más notables fue cuando, según el director, bajaron la guardia. Un secuestro de dos horas y una amenaza provocó que pararan las grabaciones por un día hasta garantizar la seguridad por parte de la policía.

“De todas las locaciones, la que parecía segura, en una zona residencial del Centro de Juárez había frente a la casa una guardería, iglesia y en la esquina había una casa de seguridad en la que había algunos sicarios. Hubo un tema porque colocamos una planta de luz cerca del lugar y luego, estaban muy drogados estos tipos y acusaron a alguien de mi crew que había robado un celular.

“Por más que producción negoció con ellos los tipos dijeron que no, que el tema no era el celular sino el contenido. Secuestraron a este miembro por dos horas y tras negociaciones los liberaron. Tras esto el miembro se regresó esa misma noche y a nosotros nos amenazaron que nos iban a mandar en ataúdes a la Ciudad de México. No pasó nada pero se reforzaron las medidas de seguridad”, mencionó.

El activismo, lenguaje y la destrucción de Muñeco

El cineasta quien ha dirigido proyectos como El baile de los 41 y Las elegidas menciona que películas como En el camino funcionan como activismo, eso sí, sin necesidad de ser proselitista.

“Creo que el cine es activismo y no porque crea que el cine debe ser proselitista o didáctico, siempre pienso en alejarme de eso, pero sí creo que genera un discurso y tiene una intención, sobre todo, pone al espectador en los zapatos de los personajes, genera empatía. Lo que puede generar una película como conexión humana es poderoso.”, puntualizó.

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De igual manera destaca que el lenguaje usado en la película será bien recibido en México pues, además de usar modismos locales, este representa la violencia que ha vivido el país en los últimos años.

“La película genera mucha curiosidad como del mundo trailero, cómo se originó el proyecto, la preparación de los actores, las escenas íntimas, eso genera mucha inquietud. Me doy cuenta que toca fibras muy sensibles y no solo a personas de la comunidad LGBT, sino que también publico femenino también ha conectado con el filme.

“En México la película conecta de una manera distinta. No es lo mismo como la recibieron en Europa ya que aquí se entiende el contexto, uno vive esa realidad ya que toca fibras sensibles y heridas abiertas.

“El lenguaje es clave, ya que hay ciertos modismos y palabras. Aunque en otros países se habla en español no se entiende igual como en Uruguay, España y Argentina ya que el lenguaje se aprecia distinto.”, agregó.

Foto: Jonathan Vega

Finalmente, aunque Muñeco funciona como una figura paterna para Veneno, el papel que ocupa en la película es tanto de salvador como destructor.

“Hay una especie de figura paterna en Muñeco y Veneno lo ve como padre, hay un anhelo constante de ese padre ausente. El padre se puede representar en varios personajes, ya sea en Muñeco o en el hombre misterioso del sombrero vaquero y el padre de él.

“Hay una búsqueda constante de sanar una herida y eso lo lleva a meterse en relaciones que se repite un patrón”, concluyó.

La película ya está disponible en cines.