Redacción Animal Político · 17 de marzo de 2026
Este martes, TV Azteca informó a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores que ya depositó todo el dinero necesario en el fideicomiso creado para su salida de la Bolsa, con lo cual podrá comprar las acciones que todavía están en manos de pequeños inversionistas.
El oficio, firmado por el apoderado José Manuel Meillón del Pando y registrado ante el Registro Nacional de Valores, señala que TV Azteca ya depositó 322 millones 983 mil 165.42 pesos en el Fideicomiso de Desliste, monto suficiente para comprar las mil 446 millones 193 mil 278 acciones que representan 482 millones 64 mil 426 certificados AZTECA CPO en manos de accionistas fuera del grupo de control.
El aviso fue dirigido al titular de la Dirección General de Emisoras de la CNBV, Leonardo Molina Vázquez, como parte del procedimiento regulatorio que acompaña el retiro de TV Azteca del mercado de valores.
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El avance del desliste ocurre en medio del proceso de reorganización corporativa y financiera de TV Azteca, propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego. El pasado 26 de febrero, la empresa informó que su asamblea de accionistas aprobó iniciar un concurso mercantil voluntario al señalar que enfrenta presiones financieras que requieren reordenar sus deudas para garantizar la continuidad de sus operaciones.
La determinación fue dada a conocer por Grupo Salinas, corporativo al que pertenece la televisora, al explicar que la decisión responde a los efectos acumulados que han presionado la estructura financiera de la compañía durante los últimos años.
En ese momento, el director general de la televisora, Rafael Rodríguez Sánchez, afirmó que “el concurso mercantil permite, con la supervisión de un juez, reordenar de manera estructurada y equitativa los pasivos de una empresa de acuerdo con su capacidad de pago sin interrumpir su funcionamiento”.
La empresa explicó además que la industria televisiva enfrenta “transformaciones profundas, como la evolución del mundo publicitario y la irrupción transversal del ecosistema digital”, a lo que se han sumado factores que han afectado sus resultados, entre ellos el desembolso superior a 3 mil 800 millones de pesos realizado en 2018 por el pago de licencias, el impacto de la caída de la inversión publicitaria durante la pandemia y los esfuerzos de renegociación de deuda —incluida la denominada en moneda extranjera— que mantiene desde 2021.
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A estos elementos se añadió el pago total realizado en enero de este año al Servicio de Administración Tributaria, que implicó un nuevo impacto para su liquidez y que forma parte de los 32 mil 132 millones de pesos que el conglomerado debe cubrir para poner fin a dos décadas de controversias fiscales.
El SAT precisó entonces que ya habían sido depositados 10 mil 400 millones en la Tesorería de la Federación, mientras que el resto sería cubierto en 18 pagos.
El proceso de desliste también ocurre después de un litigio fiscal que se extendió por años y que llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cual resolvió en noviembre de 2025 la procedencia de los adeudos al desechar siete de los nueve amparos solicitados por empresas del grupo.
Tras la resolución, el corporativo reiteró que, “a pesar de estar en profundo desacuerdo, deberemos pagar aún más. No por convicción, ni porque aceptemos que sea lo justo, sino porque buscamos dar vuelta a esta página y poner fin a esta sistemática campaña en nuestra contra”.
Posteriormente, Salinas Pliego acudió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, donde afirmó que “Grupo Salinas y yo estamos viviendo un acoso sistemático por parte del gobierno de México: persecución fiscal, judicial y administrativa, coordinada para intimidar, desgastar y callar a quienes pensamos distinto y levantamos la voz”. La presidenta Claudia Sheinbaum respondió entonces que “la resolución que prevalece es la obligación de cumplir con el pago de las contribuciones omitidas”.