Redacción Animal Político · 30 de marzo de 2026
Si los precios elevados de la energía y los alimentos persisten por el conflicto en Medio Oriente, la inflación de disparará a nivel mundial, e incluso los países de bajos ingresos corren un riesgo especial de inseguridad alimentaria y podrían necesitar más apoyo externo en un momento en que muchas economías avanzadas están reduciendo su ayuda internacional, alertó este lunes el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Con el tiempo, sostuvo, el aumento de los costos de transporte y de los insumos se podría trasladar a los precios de los bienes y servicios manufacturados.
El organismo señaló que el conflicto entre Estados Unidos e Irán impone mayores obstáculos a muchas economías que apenas comenzaban a mostrar signos de una recuperación sostenida tras crisis anteriores.

Los países de África y Asia, fuertemente dependientes de las importaciones de petróleo, ya encuentran cada vez más difícil acceder a los suministros necesarios, incluso a precios inflados, indicó.
La interrupción del suministro de fertilizantes para los cultivos procedentes del Golfo Pérsico coincide con el inicio de la temporada de siembra en el hemisferio norte, lo que amenaza las cosechas durante todo el año.
“La conmoción es global, aunque asimétrica. Los países importadores de energía están mucho más expuestos que los exportadores, y las naciones de menores ingresos resultan más vulnerables que las economías avanzadas”, destacó.
El FMI expuso los escenarios que podrían darse en función de la duración del conflicto: en uno muy prolongado, se estima que podría mantener la energía cara y perjudicar a los países que dependen de las importaciones.

O bien, el mundo podría estabilizarse en un punto intermedio: persistir las tensiones, mantener los precios elevados de la energía y dificultar el control de la inflación, con incertidumbre y riesgo geopolítico constantes.
“Aunque la guerra podría afectar a la economía mundial de diferentes maneras, todos los caminos conducen a precios más altos y a un crecimiento más lento”, pronosticó el organismo internacional.
Los precios del crudo cerraron al alza este lunes, todavía impulsados por el impacto de la guerra en Oriente Medio. Tras marcar 116.89 dólares al inicio de la sesión, el precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en mayo, solo avanzó un 0.19%, hasta 112.78 dólares.
Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate (WTI), para entrega el mismo mes, ganó un 3,25% y se situó en 102.88 dólares.
Es la primera vez que el WTI cierra por encima de los 100 dólares desde el inicio de la guerra. Antes del conflicto las referencias de crudo oscilaban en torno a los 60 dólares el barril.