Redacción Animal Político · 20 de mayo de 2026
Moody’s Ratings redujo la calificación crediticia de México de Baa2 a Baa3, el nivel más bajo del grado de inversión, y cambió la perspectiva de negativa a estable.
La agencia explicó que la decisión se debe al “debilitamiento sostenido” de la fortaleza fiscal, el aumento de la deuda y las presiones provocada por el apoyo financiero a Petróleos Mexicanos (Pemex).
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Moody’s argumentó que el débil crecimiento económico reduce la capacidad del gobierno para generar ingreso, mientras enfrenta un presupuesto con gastos cada vez más rígidos.

Pese a ello, señaló que el país no enfrenta desequilibrios macroeconómicos severos y destacó la autonomía del Banco de México como un factor que ayuda a contener riesgos financieros.
Asimismo, Moody’s destacó el historial de conducción prudente de las políticas monetaria y macroeconómica frente a choques externos.
La agencia prevé que el crecimiento económico a corto plazo “se mantenga débil” y que vuelva gradualmente a alrededor del 2%.
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, México conserva el grado de inversión con las ocho agencias que evalúan su deuda soberana, “reflejo del compromiso con una conducción responsable de la política económica y con la sostenibilidad de las finanzas públicas”.
Destacó que la modificación de la perspectiva de negativa a estable refleja que la agencia no anticipa cambios adicionales en la calificación durante los próximos 18 meses, apoyada en la solidez del marco macroeconómico, el tamaño y diversificación de la economía mexicana, así como su resiliencia ante choques externos.
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También resaltó que en materia de finanzas públicas, México realizó en 2025 un ajuste fiscal significativo, equivalente a 1.3 puntos del PIB, el mayor desde 1995. Este esfuerzo, señaló, permitió avanzar en la normalización del déficit, sin comprometer la provisión de programas sociales ni la estabilidad macroeconómica. La magnitud del ajuste refleja una conducción fiscal responsable, orientada a estabilizar la trayectoria de deuda y preservar la confianza de los mercados

“La Secretaría de Hacienda mantiene una estrategia de consolidación fiscal consistente con las metas presupuestarias aprobadas y orientadas a preservar una trayectoria sostenible de la deuda pública en el mediano plazo”, indicó.