Animal Político · 5 de noviembre de 2026
La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió reducir en 25 puntos base la Tasa de Interés Interbancaria a un día, para ubicarla en 6.25%, en una decisión aprobada por mayoría de tres votos contra dos, ante el avance del proceso desinflacionario, las condiciones de holgura económica y la ausencia de presiones de demanda.
En su anuncio de política monetaria de este jueves, el banco central informó que la reducción entrará en vigor a partir de mañana viernes. La decisión contó con el respaldo de la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja y de los subgobernadores José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo.
En contra votaron Galia Borja Gómez y Jonathan Heath, quienes se pronunciaron por mantener el objetivo de la tasa de interés en 6.50%.

Con este ajuste, Banxico mantuvo su estrategia de flexibilización monetaria, aunque anticipó que conservar la tasa en el nivel alcanzado durante un periodo prolongado será necesario para que la inflación converja a su objetivo de 3% hacia el cuarto trimestre de 2027.
La institución explicó que la decisión tomó en cuenta que el proceso de reducción de la inflación ha continuado, pese a que las previsiones para los últimos meses de 2026 fueron revisadas ligeramente al alza, tanto para el índice general como para el subyacente.
La Junta de Gobierno consideró que las condiciones económicas actuales permiten realizar el ajuste debido a que no se identifican presiones de demanda que puedan dificultar la disminución de los precios y a que la política monetaria todavía mantiene un efecto restrictivo sobre la actividad económica.
Al justificar su decisión, el banco central señaló que valoró que, ante las condiciones de holgura prevalecientes, el traspaso de los movimientos del tipo de cambio a los precios sería limitado.
Además, estimó que “actualmente no se perciben presiones de demanda en la economía y que el grado de restricción monetaria implementado aún sigue operando”.
El recorte de la tasa se produce en un contexto en el que la inflación general volvió a aumentar durante las últimas mediciones disponibles para el banco central.
Banxico informó que, entre la primera quincena de septiembre y la primera de octubre de 2026, la inflación general pasó de 3.42% a 3.62% anual, principalmente por el incremento de los precios de los productos incluidos en el componente no subyacente.
En contraste, la inflación subyacente, que permite observar con mayor claridad la evolución de los precios al excluir los productos de mayor volatilidad, disminuyó marginalmente de 3.79% a 3.78% durante el mismo periodo.
Las expectativas de inflación para el cierre de 2026 se redujeron, mientras que las de mayor plazo permanecieron estables, aunque en niveles superiores a la meta establecida por el banco central.
En su comunicado, Banxico reconoció que las previsiones para la inflación general fueron modificadas al alza para el cuarto trimestre de 2026, principalmente porque los precios del componente no subyacente se ubicaron por encima de lo anticipado.

También ajustó ligeramente al alza sus pronósticos para la inflación subyacente durante el mismo periodo.
El banco central prevé que la inflación general cierre el cuarto trimestre de 2026 en 3.7% anual, frente al pronóstico anterior de 3.5%. Para la inflación subyacente, la estimación pasó de 3.6% a 3.7%.
Sin embargo, la institución mantuvo sin cambios su previsión de que la inflación general alcance 3% durante el cuarto trimestre de 2027. Para ese mismo periodo, también espera que la inflación subyacente se ubique en 3%.
De acuerdo con el cuadro de pronósticos incluido en el comunicado, Banxico espera que la inflación general se ubique en 3.4% durante el primer trimestre de 2027, 3.3% en el segundo y 3.2% en el tercero, antes de llegar a 3% en los últimos tres meses del año.
Para la inflación subyacente, el banco central proyecta una trayectoria similar: 3.4% en el primer trimestre de 2027, 3.3% en el segundo, 3.2% en el tercero y 3% en el cuarto.
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Aunque Banxico considera que el proceso desinflacionario continúa, reconoció que persisten factores que podrían dificultar la convergencia de los precios hacia su objetivo.
El balance de riesgos para la trayectoria de la inflación mantiene un sesgo al alza, debido a la posibilidad de que se prolongue la persistencia de la inflación subyacente, ocurra una mayor depreciación del peso mexicano o se presenten nuevas afectaciones derivadas de las políticas comerciales y los conflictos geopolíticos.
Entre los riesgos adicionales identificados por el banco central se encuentran las afectaciones climáticas y las presiones sobre los costos de producción.
En sentido contrario, consideró que una actividad económica menor a la anticipada en México o Estados Unidos, un menor traspaso de los incrementos de costos a los precios y menores presiones asociadas con episodios de apreciación del peso podrían contribuir a reducir la inflación.
La institución también advirtió que los cambios de política económica de la administración estadounidense y la posible prolongación de los conflictos geopolíticos continúan generando incertidumbre para sus previsiones.
En particular, señaló que los efectos de estos acontecimientos podrían generar presiones inflacionarias en ambos lados del balance de riesgos.
En el entorno internacional, Banxico indicó que durante el tercer trimestre de 2026 la actividad económica global habría registrado un crecimiento ligeramente menor al del trimestre anterior.
Asimismo, destacó que en varias de las principales economías avanzadas la inflación general continuó aumentando, principalmente por el encarecimiento de los energéticos, mientras que el componente subyacente mantuvo su persistencia.
La Reserva Federal de Estados Unidos, por su parte, mantuvo sin cambios el rango de su tasa de fondos federales durante su reunión de octubre.
El banco central mexicano también reportó que los mercados financieros internacionales continuaron mostrando volatilidad y que persistió la incertidumbre relacionada con el conflicto en Medio Oriente y sus repercusiones.
En el mercado nacional, desde la anterior decisión de política monetaria las tasas de interés de los valores gubernamentales disminuyeron en sus plazos medios y largos, pero aumentaron en los plazos cortos. Además, el peso mexicano registró una depreciación.