¿PAPELITO HABLA?: FIFA, Trump, Team USA y Balogun

Felipe Morales · 6 de julio de 2026

¿PAPELITO HABLA?: FIFA, Trump, Team USA y Balogun

La Copa del Mundo está adulterada. Donald Trump sacó el silbato y pitó desde la Casa Blanca. El Presidente de Estados Unidos alzó el teléfono rojo, llamó a Gianni Infantino y le exigió la revisión de la expulsión del delantero norteamericano Folarin Balogun, originada en el juego ante Bosnia y Herzegovina.
No fue una sugerencia. Fue una influencia política con precedentes históricos solo comparables a las presiones de Benito Mussolini, en el Mundial de Italia 1934.

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“Lo único que hice fue pedir una revisión, porque no creía que era falta. Vi la jugada. No fue falta. Fueron dos jugadores corriendo a toda velocidad que simplemente chocaron entre sí. Creo que la decisión del árbitro fue horrible”, reconoció Trump.

Infantino no lo negó. Ante la espuma levantada en el mundo del futbol, hizo de lo que mejor sabe hacer: malabarear los hechos con la careta puesta.

Todo parte de aquí: FIFA anula tarjeta roja de Balogun, jugará contra Bélgica y Trump agradece la decisión

“Durante nuestra conversación, le expliqué que había un proceso legal en curso, a cargo de los órganos judiciales independientes de la FIFA y que el caso sería resuelto en su debido momento por las instancias competentes”.

Trump remató casi como Balogun:

“Creo que la FIFA tomó una decisión realmente brillante”.

Sucede que no existe ningún documento público de la supuesta apelación de la Federación de Estados Unidos de Futbol para que el goleador del equipo pudiera jugar contra Bélgica los Octavos de Final.

Entonces se dispara una duda razonable: ¿La FIFA actuó de oficio?

Sucede que no existe tal comunicado norteamericano hacia alguna Comisión Disciplinaria por la sencilla razón de que todos los equipos estaban en el entendido de que no podían suspenderse las sanciones juzgadas en cancha.
Debido a ello, la FIFA solo la ha aplazado.
De esa manera, han echado mano del Artículo 27 de su código disciplinario para suspender la ejecución del castigo, durante un año.

Mira esto: Balogun en la alineación de Estados Unidos vs. Bélgica

Hoy Balogun juega

Después, veremos si se pierde algún juego de Concacaf. Como el ‘papelito habla’, la Real Federación Belga de Futbol (RBFA) quiere verlo.

“Estamos asombrados. Enviamos una carta solo para solicitar una copia de la decisión y una explicación del procedimiento. Nunca recibimos una resolución oficial ni una explicación de la FIFA sobre cómo se tomó la decisión. No se tuvo una oportunidad real de impugnar la decisión. Ha sido un proceso poco transparente”.

No es una impugnación. Es una denuncia pública.

Incluso, el entrenador de Bélgica, Rudi García, ironizó ante lo inverosímil de la situación, a poco tiempo de este juego definitivo entre Bélgica y Estados Unidos.

“No sabía que, en la oficina de la FIFA, el 5 de julio equivale al 1 de abril en Europa”, el 1 de abril se celebra el Día de los Inocentes.

Aunque esta situación tenga todo menos inocencia, es la confirmación de que la jerarquía política de uno de los tres anfitriones del Mundial, como lo es Estados Unidos, ha jugado su partido.

Por si existiera algún atisbo de duda, Ted Cruz, senador del país de las barras y la estrellas, confirmó la maniobra, en las narices de un incómodo Trump.

“De parte de todos los norteamericanos, gracias por quitar esa ridícula tarjeta roja”. No faltaron las risas comprometedoras.

Mira esto: Infantino habla sobre la tarjeta roja de Balogun

Así, se ha abierto la caja de Pandora

Inglaterra, ya analiza impugnar la tarjeta roja de Jarell Quansah. Normal si se atienen a la igualdad.

La UEFA, por su parte, siempre dispuesta a exhibir a la FIFA, remata a portería con tino:

“Es una situación sin precedentes, incomprensible e injustificable. La FIFA puso en riesgo la integridad y la credibilidad del Mundial”.

Después, lanzó otra verdad como una catedral:

“La expulsión no debería quedar sujeta a decisiones discrecionales. Cambiar la decisión puede erosionar la confianza en las reglas y en la igualdad de trato entre selecciones”.

De esa forma, la credibilidad arbitral y del Mundial se sostiene sobre un hilo fino. Todo lo señalado en cancha puede ser modificado en un despacho ajeno al futbol.

“Las tarjetas rojas no se revocan con llamadas telefónicas de políticos. Se revocan con reglas, pruebas y órganos independientes. El futbol nunca debe convertirse en un patio de juego para el poder político”.

Trump hizo que se le diera la razón a Blatter. Otra inverosimilitud.

Y mientras Balogun ha anotado tres goles en el campo, Trump ya suma uno fuera de él, aunque no exista ningún papelito que lo sostenga, solo una llamada desde el teléfono más autoritario del mundo, que, por lo menos, esta vez tuvo la mira en el futbol y no en un misil…