Animal mx · 12 de junio de 2026
Ayer, la inauguración del Mundial 2026 en México estuvo marcada por el poder latino de artistas como Shakira, J Balvin y Maná, en una fiesta que convirtió al Estadio Azteca—ahora Estadio Ciudad de México— en un enorme escenario musical. Si no la viste, aquí te contamos todos los detalles:
Mundial 2026: Así fue la inauguración del torneo con Shakira, Belinda entre otros
Pero como quizá no todos lo saben, cada uno de los países anfitriones tendrá su propia ceremonia inaugural.
Este viernes fue el turno de Canadá, que decidió presentarse ante el mundo con un espectáculo muy distinto: menos fuegos artificiales y más identidad, incluyó desde homenajes a los pueblos originarios hasta estrellas del pop canadiense.
Si no pudiste verla, te contamos un poquito de como estuvo a través de los momentos más destacados de la inauguración celebrada en Toronto.
En los primeros minutos pudimos observar a representantes de las Primeras Naciones: los pueblos indígenas que habitan el territorio canadiense desde mucho antes de la colonización europea, tomaron el centro del escenario con vestimentas ceremoniales, pinturas faciales y tambores ancestrales.
Lejos de ser un elemento decorativo, la producción los colocó como el eje del relato para reivindicar su papel dentro de la identidad canadiense actual. Artistas de distintas generaciones participaron juntos, enviando un mensaje sobre la continuidad y vigencia de estas tradiciones.
Canadá también quiso presumir su conexión con la naturaleza.
Uno de los elementos más comentados del espectáculo fue la aparición de una enorme ballena azul que recorrió parte del estadio. La figura hizo referencia a la riqueza natural del país.
A ella se sumó una gigantesca esfera dorada inspirada en el trofeo de la Copa del Mundo, que funcionó como símbolo de unión entre las distintas culturas que conviven en Canadá y que hoy también forman parte de la fiesta del futbol.

La hoja de arce, uno de los símbolos más reconocibles del país, estuvo presente durante toda la ceremonia.
Vestuario, escenografía y efectos visuales apostaron por los colores rojo y blanco de la bandera canadiense, transformando el Estadio Toronto en una postal que buscó transmitir orgullo nacional sin perder de vista el carácter multicultural del país anfitrión.
La ceremonia mezcló tradición con sonidos contemporáneos de la mano de
Si México apostó por un espectáculo cargado de estrellas latinas y nostalgia futbolera, Canadá eligió contar su propia historia: una construida a partir de sus raíces indígenas, su diversidad cultural y su vínculo con la naturaleza.
Aunque si hay que reconoconer algo que todos vieron: el estadio no estuvo lleno.