Gabriel Ruiz · 6 de octubre de 2026
Lionel Messi está a punto de jugar su último partido con la Selección Argentina. Después de más de dos décadas con la Albiceleste, el 10 está listo para cerrar una etapa que incluye una Copa América, un Mundial y una colección de momentos que ya forman parte de la historia del futbol.
Pero ojo, porque la salida de Messi de la Selección no significa que su nombre vaya a desaparecer del negocio alrededor de Argentina. Más bien parece todo lo contrario.
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Mientras el futbolista prepara su despedida, la marca “Messi” sigue creciendo. El argentino tiene inversiones inmobiliarias, participa en negocios relacionados con el futbol y mantiene acuerdos comerciales con algunas de las compañías más importantes del mundo.
Es difícil hablar de la Selección Argentina de los últimos años sin hablar de Messi. Y también es difícil hablar de Messi sin pensar en todo lo que hay alrededor de su camiseta, su imagen y su nombre.
El argentino pasó de ser cuestionado por una parte de su país a convertirse en uno de los grandes símbolos deportivos de Argentina. Con el tiempo, esa relación entre Messi y la Albiceleste terminó convirtiéndose también en un negocio.
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Los números de la Asociación del Fútbol Argentino ayudan a entenderlo. La AFA pasó de tener seis marcas asociadas en 2017 a superar las 100 compañías con acuerdos comerciales actualmente.
Claro, sería demasiado sencillo decir que todo ese crecimiento se debe únicamente a Messi. Los títulos, la estrategia comercial de la AFA y el enorme impacto del futbol argentino también tienen mucho que ver.
Pero hay algo que resulta difícil de ignorar: tener a Messi como rostro de la Selección ayudó a que Argentina tuviera una exposición comercial que va mucho más allá de sus fronteras.
Aquí es donde los números empiezan a ponerse interesantes.
Forbes calcula la fortuna de Messi en 1,100 millones de dólares, una cifra que lo coloca entre los atletas que han alcanzado la categoría de multimillonarios durante su carrera.
Y no todo ese dinero salió de jugar futbol.
De acuerdo con Forbes, Messi ha generado alrededor de 1,800 millones de dólares a lo largo de su carrera, considerando sus ingresos dentro de la cancha, patrocinios, memorabilia y otros negocios.
Su nombre aparece ligado a compañías como Adidas, Mastercard y PepsiCo, pero también ha ido construyendo una cartera propia de inversiones.
Porque una cosa es ser uno de los futbolistas mejor pagados del mundo y otra muy distinta es conseguir que tu nombre siga generando dinero incluso cuando no estás jugando.
Y Messi lleva varios años trabajando precisamente en eso.
Sabemos que el rostro de Lio Messi es uno de los más reconocibles en todo el mundo. Su figura ha sido buscada durante años por algunas de las marcas deportivas y comerciales más importantes, pero el argentino no se quedó solamente con los contratos publicitarios.
Messi también ha metido dinero en bienes raíces. A través de Edificio Rostower Socimi, tiene inversiones relacionadas con propiedades y hoteles, principalmente en España, además de participación en restaurantes, proyectos inmobiliarios y otros negocios.
Pero si hay un terreno en el que Messi parece sentirse especialmente cómodo, ese es el futbol.
Y no necesariamente dentro de la cancha.
El argentino compró este año al UE Cornellà, equipo español de categorías inferiores, y recientemente concretó la adquisición del CD Eldense, club de la segunda división española, en una operación que todavía está sujeta a aprobación regulatoria.
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Así que mientras Messi empieza a despedirse de la Selección, también está construyendo otra faceta de su carrera: la de empresario dentro del mismo deporte que lo convirtió en una figura mundial.
Esta es probablemente la parte más complicada de ponerle un número.
No existe una cifra seria que permita decir que Argentina perderá exactamente determinada cantidad de millones de dólares cuando Messi deje la Selección. Lo que sí podemos medir es todo lo que creció alrededor de la Albiceleste durante estos años.
La Selección Argentina se convirtió en una plataforma comercial global. El crecimiento de sus patrocinadores, la exposición internacional y el interés de las marcas por asociarse con el campeón del mundo forman parte de ese fenómeno.
Y ahí Messi tiene un peso evidente.
No fue el único responsable, por supuesto. Argentina ganó títulos, recuperó prestigio deportivo y la AFA desarrolló una estrategia comercial mucho más agresiva. Pero tener al jugador más reconocible de su generación como rostro de la Selección difícilmente fue un detalle menor.
Por eso, el reto para Argentina después de Messi no será solamente encontrar al futbolista que marque los goles importantes.
También tendrá que encontrar al jugador capaz de ocupar parte del espacio comercial que deja el 10.
Y eso puede ser mucho más difícil.
Hay otra razón para pensar que la relación entre Messi y los grandes negocios apenas está entrando en una nueva etapa.
Desde que llegó al Inter Miami, el argentino también convirtió su presencia en una inversión. Forbes señala que el valor del club pasó de unos 600 millones de dólares antes de su llegada a 1,350 millones, mientras que Messi cuenta además con una opción para adquirir una participación accionaria del equipo cuando termine su carrera.
Ahora hay que sumar a esa lista su movimiento por el futbol español.
Messi está dejando de ser solamente el futbolista que aparece en la publicidad de una marca para convertirse poco a poco en alguien que también quiere ser dueño de una parte del negocio.
Y eso cambia bastante la historia.
Cuando Messi salga al campo del Monumental para despedirse de la Selección, no solamente terminará una relación de más de dos décadas con la camiseta argentina.
También comenzará una nueva etapa.
La AFA tendrá que aprender a vender una Selección sin su principal figura, las marcas tendrán que buscar nuevos rostros y Argentina tendrá que demostrar que todo el valor comercial que construyó durante la era Messi puede mantenerse cuando el 10 ya no esté en la cancha.
Messi, mientras tanto, parece tener el problema contrario.
Mientras Argentina entra en la era post-Messi, Messi apenas empieza a construir su era como empresario.