Animal MX · 27 de abril de 2026
Kylian Mbappé la gran estrella del actual proyecto madridista. Llegó para marcar una nueva era. Sin embargo, la realidad está muy lejos de las expectativas.
La derrota del Real Madrid este viernes en La Cartuja ante el Real Betis ha dejado una sensación casi definitiva: el título de Liga se escapa. Con 11 puntos de retraso ante el FC Barcelona y solo cinco jornadas por disputar, una remontada parece imposible, aún más que el “Barca” encadena nueve victorias consecutivas.
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Mbappé sigue cumpliendo a nivel individual pero en el Real Madrid eso no es suficiente. Porque el problema no son los goles.
En el Santiago Bernabéu, la exigencia del público va más allá de las estadísticas: se espera que las grandes figuras dominen los partidos, influyan en el juego y que estén presentes en los momentos decisivos, especialmente en la Champions League.
El dato que más inquieta en España es la dinámica colectiva. Desde su regreso de la lesión el pasado 4 de abril, el equipo solo ha ganado uno de sus últimos seis partidos, cuando antes encadenaba cinco victorias consecutivas.
Una situación que alimenta un debate cada vez más presente: ¿puede un jugador rendir a nivel individual… pero perjudicar el equilibrio del equipo?
En programas como “El Chiringuito de Jugones”, las críticas han sido especialmente contundentes. El periodista Josep Pedrerol lo resumió así:
“Mbappé no ha entendido lo que es el Real Madrid”.
Una frase que refleja el sentimiento de los aficionados: el problema ya no es solo lo que hace con el balón, sino también lo que aporta al colectivo.
El balance colectivo tampoco le favorece. Desde su llegada en 2024, el Real Madrid solo ha ganado la Supercopa de Europa 2024, una estadística muy pobre para un club de su exigencia. En Europa, la preocupación es mayor: dos temporadas seguidas sin alcanzar los cuartos de final de la Champions, algo que no se veía desde la temporada 2019-2020
Uno de los debates más recurrentes gira en torno a la convivencia entre las grandes figuras del equipo:
En el papel, un tridente de élite mundial. En la práctica, un equilibrio difícil de encontrar.
Varios análisis encontraron un punto llamativo: el equipo ha jugado mejor cuando no coinciden los tres sobre el terreno de juego. Más orden, más intensidad defensiva y una distribución más clara de roles.
La acumulación de talento ofensivo parece generar no solo un desequilibrio táctico, sino también una gestión compleja de egos dentro del vestuario.
Para el próximo verano el mercado de fichajes tendrá que cambiar. Algunos medios ya plantean una solución impensable hace unos meses : la salida de una de las estrellas para reconstruir un proyecto más equilibrado.
La opción más evidente podría ser Vinícius Júnior, presente en el club desde 2018. Sin embargo, su conexión con Bellingham es hasta ahora la más fluida del equipo.
Entonces surge una gran pregunta: ¿romper ese equilibrio o cuestionar el rol de Mbappé? Una decisión muy delicada, teniendo en cuenta la inversión realizada para convertir al francés en el centro del proyecto.
Para agravar el contexto, Mbappé vuelve a estar en duda por problemas físicos. El club ha confirmado una lesión muscular en el muslo izquierdo sufrida tras el partido ante el Betis.
Sin un tiempo oficial de recuperación, su presencia en el final de la temporada es incierta. En España, ya se especula con una posible ausencia prolongada a poco más de un mes del debut de Francia en el Mundial.
El delantero se encuentra entonces en el centro de las críticas, entre dudas sobre su rendimiento, su encaje táctico y su estado físico.
Y hoy, la pregunta principal es:
¿Mbappé es la solución… o el problema?