Victor Alvarado · 13 de agosto de 2026
Tras haber generado polémica por su aplicación en el Mundial 2026, la “Ley Vinicius/Prestianni”, como se conoce a la regla que permite expulsiones contra jugadores que se tapen la boca al hablar con un rival, ha sido objeto de escrutinio en diferentes partes del mundo, y en LaLiga de España tienen claro una cosa: no habrá tarjetas rojas contra quienes hagan este gesto.
A solo unos días de iniciar la temporada 2026-27, el Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Real Federación Española de Futbol (RFEF) confirmó que no se respetará por completo la norma avalada por la IFAB, cuyo objetivo es acabar con insultos discriminatorios, sino que se apegará al mismo criterio definido por la UEFA: una sanción que estará bajo la consideración de los árbitros.
No se trata de llevarle la contraria a IFAB o a la FIFA. Según el CTA, los futbolistas pueden taparse la boca durante un juego por varios motivos: dar instrucciones tácticas confidenciales, comentar jugadas, evitar la lectura de labios en televisión o simple hábito.
Bajo la postura oficial de los árbitros españoles, castigar un ademán genérico daría pie a una serie de polémicas que pueden escalar a escándalos mediáticos difíciles de sostener, por lo que mejor se van a quedar con la postura de sancionar los insultos directos y comprobables mediante el reglamento tradicional.
Lo anterior implica también una limitación en el uso del VAR, cuyo margen de maniobra fue ampliado durante la Copa del Mundo. Sin embargo, aún se desconoce si podrá utilizarse en aquellos casos flagrantes que capten las cámaras o no.

Si bien en España rechazaron andar detrás de cada jugador para ver si insulta de forma discriminatoria a un rival, el arbitraje sí planea castigar con todo el rigor reglamentario internacional todos los actos que vayan en contra del tiempo activo de juego, es decir, las “canchereadas” que se puedan usar para cortar el ritmo:
Sustituciones lentas: Si un jugador tarda más de 10 segundos en abandonar la cancha tras salir de cambio, su reemplazo no podrá ingresar de inmediato; tendrá que esperar en la banda durante un minuto real de juego hasta la siguiente interrupción.
Mano dura contra la simulación: Quien finja una lesión deberá abandonar el terreno y someterse a una revisión de un minuto completo fuera de la cancha antes de reincorporarse.
Control a porteros: Se vigilará estrictamente la simulación en los guardametas; en caso de demoras deliberadas, el cuerpo técnico estará obligado a retirar a un jugador de campo en menos de 10 segundos.
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A solo dos días de dar la patada inicial en LaLiga, ya hay mucho de qué hablar en materia arbitral, un tema muy criticado en un país que siempre termina polarizado ante la opinión de quienes usan ropa blanca o blaugrana, pero resulta sano y útil entender su postura antes de que empiece a rodar el balón.