Luis Baylón · 25 de febrero de 2026
Si pensabas que el futbol de élite solo pasaba por los estadios lujosos de Londres o Mánchester, piénsalo dos veces. El Championship (la segunda división de Inglaterra) está dejando de ser “la sombra” de la Premier para convertirse en el nuevo patio de juegos favorito de Hollywood y los magnates del deporte.
¿Quieres estar al día con Animal MX? Dale clic a nuestros canales gratuitos en Whatsapp y en Instagram.
¿Lo más reciente? El martes pasado, el estadio del Swansea City en Gales no olía solo a pasto recién cortado. El rapero Snoop Dogg aterrizó en las gradas para ver a su equipo por primera vez desde que compró una parte del club el año pasado. El ambiente fue tan bizarro como increíble: miles de personas agitando pañuelos con la cara de Snoop mientras el entrenador rival, Paul Heckingbottom, bromeaba sobre un “curioso olor a hierba” en los vestidores.
Comprar un equipo en la Premier League es un lujo prohibitivo hasta para las estrellas de la lista A. Pero el Championship es el “punto dulce” de la inversión:
El premio mayor: Si un equipo asciende, se estima que recibe unos 200 millones de libras (unos 270 millones de dólares) en ingresos adicionales. Es el negocio perfecto.
Wrexham: Ryan Reynolds y Rob McElhenney pusieron el mapa a este club con un documental en Disney+.
Birmingham City: El legendario Tom Brady entró al quite como accionista para buscar el ascenso.
Swansea: Además de Snoop Dogg, el equipo cuenta en su nómina de dueños con la gurú del estilo de vida Martha Stewart y, ojo aquí, el mismísimo Luka Modric.
Atrás quedaron los días de estadios semivacíos y futbol “picapiedra”. Según un informe de Deloitte publicado en 2025, la segunda división inglesa está viviendo una época dorada:
| Indicador | Crecimiento / Dato |
| Ingresos totales | Rozando los 1,000 millones de libras (Temporada 23/24) |
| Afluencia media | 22,000 espectadores (20% más que hace tres años) |
| Poder de convocatoria | Clubes como Derby o Sheffield United meten casi 30,000 personas por juego |
Este crecimiento del 28% en la cifra de negocios anual se explica gracias a la inyección de capital estadounidense, que no solo trae dinero, sino una visión de entretenimiento total. “Hoy los estadios están llenos; es intenso, es rápido… es una liga magnífica para ver”, explica Tim Williams, director del Oxford City.
En una charla reciente con Medio Tiempo, Longoria soltó verdades que pusieron a vibrar a la afición hidrocálida y dejaron claro que su apuesta no es solo por amor al arte, sino por una visión de negocios que muchos están subestimando.
Para Eva, el valor de nuestra liga no se refleja en cómo se vende al mundo. “Sentimos que es una liga infravalorada”, confesó. ¿Sus razones? El nivel de talento, la lealtad de los fans y, sobre todo, el alcance masivo en Estados Unidos.
La actriz destacó que el número de mexicoamericanos que siguen la liga desde el otro lado de la frontera es una fuerza económica brutal. Además, el Necaxa le ofreció algo que el dinero no siempre compra: tradición.
“Nos enamoramos de la historia del Necaxa, lo antigua que es y su etapa de campeonatos. Queríamos inyectar capital y verlo crecer hasta que levante el trofeo de nuevo”, aseguró.
Longoria tiene claro que, en México, el futbol no es un pasatiempo, es una herencia. “Adoro que aquí prácticamente naces en el equipo al que vas a apoyar el resto de tu vida”, comentó, comparando la intensidad mexicana con el mercado estadounidense, donde el deporte apenas está echando raíces.
Sin embargo, entrarle a este mundo no fue fácil, incluso en su propia casa. Eva confesó con humor que su esposo, Pepe Bastón, se burló de ella al principio: Su esposo es fan de hueso colorado del Cruz Azul.
“Yo no sé nada de futbol mexicano… mi esposo conoce a todos los jugadores”, admitió. Pero ojo, Eva sabe lo que hace: su fuerte no es la táctica en la cancha, sino contar historias.
La inversión de Longoria viene con un “plus”: una serie documental que ya está en fase de producción. La idea es usar su plataforma global para poner los reflectores sobre el equipo y mejorar su imagen a nivel internacional.
“No solo son los jugadores, es toda la estrategia técnica y de negocios detrás. Ver cómo los jóvenes cumplen sus sueños de ser profesionales es algo especial”, señaló. Longoria no toma las decisiones de quién juega o qué cambios hacer, pero está liderando la narrativa para que el mundo vea al Necaxa como el equipo legendario que es.
La estrategia es clara: si el equipo no está en la cima, el contenido sí. El Wrexham y el Birmingham han convertido sus vestidores en sets de grabación para Disney y Amazon, atrayendo a fans que quizá no sabían dónde estaba Gales en el mapa, pero que ahora compran sus camisetas desde Los Ángeles o Ciudad de México.
El Championship ha pasado de ser una liga de “ascenso y descenso” a ser una incubadora de marcas globales impulsadas por la nostalgia, la cultura pop y, por supuesto, la promesa de alcanzar el Olimpo financiero de la Premier League.