Italia apuesta por el regreso de Roberto Mancini para salir de su crisis

Gabriel Ruiz · 28 de julio de 2026

Italia apuesta por el regreso de Roberto Mancini para salir de su crisis

La Federación Italiana de Futbol (FIGC) confirmó el regreso de Roberto Mancini al banquillo de la selección nacional. El entrenador sustituirá a Gennaro Gattuso, quien dejó el cargo tras no conseguir la clasificación al Mundial 2026, marcando una nueva etapa de incertidumbre para la Azzurra.

El nombramiento fue anunciado por el presidente de la FIGC, Giovanni Malagò, quien apostó por el técnico que le dio a Italia su último gran título internacional. Mancini iniciará de inmediato una nueva etapa con el objetivo de devolver al combinado italiano a la élite del futbol mundial.

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Vuelve el técnico que llevó a Italia a la gloria

Roberto Mancini ya conoce lo que significa triunfar con la selección italiana. Durante su primera etapa, entre 2018 y 2023, condujo a la Azzurra a conquistar la Eurocopa 2021, devolviendo la ilusión a un país que había quedado fuera del Mundial de Rusia 2018.

Ahora regresa en un contexto completamente distinto. Italia atraviesa una profunda crisis deportiva después del fracaso rumbo al Mundial 2026, por lo que la federación decidió apostar nuevamente por un entrenador que ya conoce el entorno y que ha demostrado su capacidad para competir al máximo nivel.

Roberto Mancini è il nuovo Commissario Tecnico della Nazionale 🇮🇹💙#Nazionale #Azzurri #VivoAzzurro pic.twitter.com/PioBpZX6TS

— Nazionale Italiana ⭐️⭐️⭐️⭐️ (@Azzurri) July 28, 2026

¿Por qué Andrea Pirlo no llegó al banquillo de Italia?

Antes de confirmar el regreso de Mancini, Andrea Pirlo era el principal candidato para asumir el cargo. Sin embargo, su nombramiento se cayó debido a la polémica que generó su relación comercial con Fonbet, una casa de apuestas rusa de la que es embajador.

Aunque el exmediocampista defendió que se trataba únicamente de un acuerdo publicitario y sin implicaciones políticas, la situación provocó críticas dentro de la Federación Italiana y generó presión por el contexto internacional derivado de la guerra entre Rusia y Ucrania. Finalmente, la FIGC decidió no avanzar con su candidatura para evitar un conflicto institucional y proteger la imagen del organismo.

La decisión también provocó tensiones dentro de la federación y derivó en las salidas de Paolo Maldini y Leonardo, quienes respaldaban el proyecto encabezado por Pirlo.

Como parte de la reestructuración, Claudio Ranieri fue nombrado nuevo director técnico de la FIGC, cargo desde el que supervisará el desarrollo deportivo de las selecciones nacionales.

Claudio Ranieri è il nuovo Direttore Tecnico FIGC e Presidente del Club Italia 💙🇮🇹#Nazionale #Azzurri #VivoAzzurro pic.twitter.com/55ObGmiAfk

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Una elección tras semanas de incertidumbre

El regreso de Mancini llegó después de varias semanas de negociaciones y de analizar diferentes perfiles para dirigir a la selección.

Durante el proceso también fueron vinculados nombres como Pep Guardiola y Carlo Ancelotti, aunque ninguna de esas opciones prosperó. Finalmente, la federación optó por la experiencia y el conocimiento de Mancini para iniciar una nueva reconstrucción.

El reto: devolver a Italia a la élite

La prioridad del nuevo entrenador será renovar una plantilla que perdió protagonismo internacional y preparar al equipo para las próximas competiciones oficiales, comenzando con la UEFA Nations League.

Más allá de los resultados inmediatos, el gran objetivo será construir un proyecto sólido que permita a Italia volver a competir por títulos y recuperar el prestigio de una selección que presume cuatro Copas del Mundo, pero que atraviesa uno de los periodos más complicados de su historia reciente.

La Federación Italiana decidió apostar por un viejo conocido para intentar recuperar el prestigio perdido. Roberto Mancini regresa con el respaldo de haber entregado el último gran título de la selección y con la responsabilidad de devolver la estabilidad a un proyecto que ha vivido meses de incertidumbre.

Ahora, el estratega tendrá la misión de formar una nueva generación competitiva y preparar a Italia para volver a pelear por los primeros planos del futbol internacional. Su regreso no solo representa el retorno de un entrenador exitoso, sino también la esperanza de que la Azzurra deje atrás una de las crisis más profundas de las últimas décadas.