Animal MX · 27 de septiembre de 2026
El fin de semana pasado, la selección de Irlanda derrotó fácilmente por 3-0 a Israel este domingo en Debrecen, Hungría, en un encuentro perteneciente a la Liga B de la Liga de Naciones de la UEFA. Más allá del resultado deportivo, el compromiso estuvo atravesado por días de intensa tensión geopolítica y debates internos sobre un posible boicot por parte de los futbolistas irlandeses.
Los tres goles del encuentro —el primero firmado por el delantero del Betis, Troy Parrott— cayeron antes del descanso, en un partido que transcurrió con poca intensidad y sin incidentes de gravedad dentro de la cancha. Solo un breve altercado entre varios jugadores al cumplirse la primera hora de juego llevó al árbitro a mostrar dos tarjetas amarillas, una para cada escuadra.
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El ambiente tenso se hizo evidente desde el primer minuto. Justo antes del saque inicial, tal como los dirigentes irlandeses habían anunciado la víspera, no hubo intercambio de banderines ni apretón de manos entre los capitanes de ambos equipos.
Asimismo, los futbolistas irlandeses saltaron a la cancha portando un brazalete negro en señal de solidaridad con “todas las vidas perdidas en este conflicto”, según lo explicado previamente por el director general de la Federación Irlandesa (FAI), David Courell.
Lee el contexto: Irlanda vs Israel: silencio como protesta durante el partido en medio de la tensión por Gaza
Irlanda debe medirse ante Israel en dos ocasiones dentro de la Liga de Naciones. Este primer duelo, donde Israel figuraba oficialmente como local, tuvo que disputarse en terreno neutral en Hungría, ya que el país no puede albergar encuentros internacionales en su territorio debido a la situación de seguridad.
Aficionados israelíes consultados en los alrededores del estadio por la agencia AFP expresaron su inconformidad ante lo que consideran una politización del deporte.
“El deporte, el fútbol, el baloncesto, todo eso pertenece al público, a la gente, y no a la política. En el momento en que se decide, por razones políticas, privar a los aficionados irlandeses de venir, creo que es una decisión realmente estúpida por parte de Irlanda”, declaró Mol Michael, aficionado israelí de 31 años.
La realización del cotejo del fin de semana pasado estuvo en duda hasta el último momento. Los dirigentes del futbol irlandés no confirmaron la participación sino hasta la víspera, tras una consulta interna con el plantel. Los futbolistas votaron por mayoría saltar a la cancha, con la excepción del portero titular Gavin Bazunu, quien decidió boicotear ambos partidos contra Israel como protesta por la guerra en Gaza.
Hoy, los jugadores de Irlanda agacharon la cabeza durante el himno de los genocidas de Israel con un brazalete de luto en solidaridad con los palestinos asesinados. pic.twitter.com/NN2q4xPUUw
— Fonsi Loaiza (@FonsiLoaiza) September 27, 2026
Cabe destacar que Irlanda es uno de los bastiones históricos de apoyo a la causa palestina en Europa. El gobierno de Dublín reconoció oficialmente al Estado palestino en 2024, de manera conjunta con España y Noruega, y ha reiterado en múltiples ocasiones su condena frente a las acciones militares en Gaza.
El segundo encuentro entre ambas selecciones, en el que Irlanda jugará como local oficial, se disputará el próximo domingo 4 de octubre en la ciudad de Bačka Topola, en Serbia.