Victor Alvarado · 10 de julio de 2026
Hubo una fiesta total en el vestidor de la Selección de Francia tras conseguir su pase a las Semifinales del Mundial 2026 tras eliminar a Marruecos. Sin embargo, entre cánticos y celebraciones de las figuras actuales, una presencia inesperada acaparó las miradas y desató la euforia del plantel: André-Pierre Gignac.
El emblemático delantero de los Tigres de la Liga MX, quien aún es una figura sumamente respetada y querida en el entorno del futbol galo, aprovechó la localía del torneo en territorio norteamericano para asistir al encuentro y, posteriormente, bajar a la zona de vestidores a felicitar a sus compatriotas.
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Gignac, quien defendió la camiseta de “Les Bleus” en el Mundial de Sudáfrica 2010 y en la Eurocopa 2016, mantiene una estrecha relación con varios de los referentes experimentados del equipo, así como con el cuerpo técnico de Didier Deschamps.
El atacante no ocultó su orgullo por el rendimiento del equipo, que tuvo que emplearse a fondo para romper el cerrojo de un Marruecos que volvió a demostrar por qué es el gigante de África.
"𝙅'𝙖𝙙𝙤𝙧𝙚 𝙘𝙚𝙩𝙩𝙚 𝙚́𝙦𝙪𝙞𝙥𝙚, 𝙞𝙡 𝙮 𝙖 𝙢𝙚̂𝙢𝙚 𝙥𝙖𝙨 𝙙𝙚 𝙢𝙤𝙩𝙨 !" 🫶 @10APG
André-Pierre Gignac est venu féliciter les Bleus dans le vestiaire après la victoire 2-0 face au Maroc ! pic.twitter.com/AxsbgFGVF2
— Equipe de France ⭐⭐ (@equipedefrance) July 10, 2026
“¡Qué alegría recibir a André-Pierre Gignac en el vestuario de los Bleus!”, fue el mensaje que publicó la selección francesa en sus redes sociales, acompañado de un video y una galería de fotos de los saludos entre el legendario ariete y sus compatriotas, entre ellos el capitán Kylian Mbappé.
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Testigos en la zona mixta señalaron que el “Bomboro” intercambió abrazos efusivos, palabras de aliento de cara al cierre del torneo y, fiel a su estilo, contagió su habitual energía y liderazgo a las jóvenes promesas del conjunto francés.
Con esta visita, Gignac vuelve a demostrar el peso de su figura tanto en el balompié mexicano como en el plano internacional, además de consolidarse como el embajador de lujo en un vestidor francés que ya saborea la gloria mundialista.