La revolución silenciosa de Joel Huiqui: de refugiarse en Juárez a la Gran Final con Cruz Azul

Animal MX · 22 de mayo de 2026

La revolución silenciosa de Joel Huiqui: de refugiarse en Juárez a la Gran Final con Cruz Azul

El nombre de Joel Huiqui ha vuelto a tomar una fuerza brutal en el futbol mexicano, pero esta vez no es por sus coberturas como defensa ni por los memes de la famosa “Muertinha” que tanto ama internet. Tras pasar años trabajando lejos de los reflectores y las cámaras de televisión, el sinaloense pasó de dirigir en las categorías más profundas del balompié nacional a convertirse en el estratega que tiene a Cruz Azul con la mano puesta en el título del Torneo Clausura 2026.

La suya no es la típica historia del director técnico mediático que llega al puesto por puro nombre o palancas. Huiqui construyó su camino desde el barro de las fuerzas básicas, ganándose el respeto de la directiva y los jugadores a base de puro trabajo. Hoy, está a un solo partido de bordar la décima estrella en el escudo celeste.

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¿Quién es Joel Huiqui? (Más allá de ser el creador de “La Muertinha”)

Nacido en Los Mochis, Sinaloa, un 18 de febrero de 1983, Joel Adrián Huiqui Andrade tuvo una destacada carrera como defensa central. Debutó en Primera División con el Pachuca en 2003 (donde salió campeón), pero fue en Cruz Azul donde se convirtió en un auténtico referente gracias a su liderazgo y entrega. También vistió las camisetas de Monarcas Morelia, Cafetaleros, Potros UAEM y Las Vegas Lights, además de representar a la Selección Mexicana entre 2005 y 2013.

Hagamos un paréntesis obligado: la cultura popular futbolera no lo olvida por “La Muertinha”, aquella joya de jugada donde, jugando para Cruz Azul, se tiró al césped fingiendo un golpe para terminar cortando un avance rival con la mano. Con el paso de los años, la acción pasó de la polémica al internet, convirtiéndose en uno de los memes más amados por la afición.

Como no vas a confiar en el creador de la Muertiña ? Hasta donde tope con el Licenciado Joel Huiqui pic.twitter.com/3lzTXThAKQ

— JIMMY (@JNT3D) April 23, 2026

Pero tras colgar los tenis en 2019, Huiqui decidió que su historia con el balón no iba a terminar ahí y se dispuso a estudiar para ser director técnico.

La anécdota de la panadería: El pacto fortuito que lo cambió todo

Los inicios de Huiqui en la estrategia comenzaron desde abajo, dirigiendo en la Liga TDP (Tercera División Profesional) con los Bravos de Ciudad Juárez. En esas canchas de desarrollo, empezó a pulir su estilo: orden táctico impecable y un excelente manejo de grupo.

¡MUCHO ÉXITO! 🇲🇽🐴

Joel Huiqui será nuevo entrenador de FC Juárez de la tercera división de México

¿Les enseñará la 'Muertinha'? pic.twitter.com/HJKHxqEJc0

— Analistas (@SomosAnalistas_) August 4, 2021

Fue precisamente en esa etapa cuando ocurrió un evento sacado de una película de realismo mágico mexicano. Durante una visita a la Ciudad de México, Joel Huiqui coincidió en una panadería con Antonio Reynoso, un alto directivo de Cruz Azul.

Mientras elegían el pan, se armó la charla casual. Huiqui le contó que estaba picando piedra en las fuerzas básicas del norte y Reynoso, sabiendo lo que el sinaloense significaba para la institución, no dudó en abrirle las puertas de par en par para regresar a la casa celeste. A partir de esa concha y ese bolillo, Huiqui comenzó a escalar: tomó la Sub-21, luego la Sub-23, se convirtió en auxiliar y el resto es historia.

El “bomberazo” de emergencia que se convirtió en el plan maestro

La oportunidad de oro en el máximo circuito le llegó a Huiqui de la forma más inesperada. Tras la sorpresiva salida del argentino Nicolás Larcamón en la recta final de la fase regular, la directiva cementera aplicó un “bomberazo” y le confió el equipo interino para cerrar el torneo.

La decisión generó muchísimas dudas entre la afición y los analistas deportivos debido a su nula experiencia en Primera División. Sin embargo, Huiqui respondió con resultados inmediatos:

  • En Liguilla: Despachó con autoridad al Atlas en Cuartos.

  • En Semifinales: Eliminó a las Chivas en una serie de infarto.

  • En la Final: Instaló al equipo en la serie definitiva contra los Pumas de la UNAM.

En apenas unos partidos, logró devolverle la confianza al plantel y conectar de una manera padrísima con la afición celeste, mostrando una propuesta intensa pero ordenada.

¿Se queda Huiqui en el banquillo de La Máquina?

El impacto del técnico mexicano ha sido tan positivo que el panorama sobre su futuro ha cambiado radicalmente. El propio presidente de Cruz Azul, Víctor Velázquez, reconoció públicamente que si Huiqui consigue levantar la copa este fin de semana, recibirá el voto de confianza para quedarse de manera definitiva en el banquillo para el próximo torneo.

La historia de Joel Huiqui refleja que todavía existen los caminos largos, silenciosos y de puro esfuerzo dentro del futbol mexicano. Pasó de camiones comunitarios en la TDP a estar a un partido de entrar en la historia grande de Cruz Azul. El domingo en C.U. sabremos si el destino le tiene preparado el campeonato, demostrando que los procesos y la identidad de casa sí dan resultados.

Los inicios: Picar piedra desde la TDP con Juárez

Antes de ponerse el traje de gala en el primer equipo de La Máquina, Joel Huiqui tuvo que recorrer el largo y sinuoso camino del futbol formativo. Sus pininos en la estrategia comenzaron en la Tercera División Profesional (TDP), donde se encargó de dirigir el proyecto de desarrollo de los Bravos de Ciudad Juárez.

En esas canchas, donde el talento se pule a golpes de disciplina, Huiqui empezó a destacar por dos cosas clave:

  • Un orden táctico impecable (herencia de su época como zaguero central).

  • Una enorme capacidad para el manejo de grupo y la motivación de futbolistas jóvenes.

Ese buen cartel le abrió las puertas para regresar a casa: las categorías inferiores de Cruz Azul. Como futbolista, Huiqui defendió la camiseta celeste durante años y formó parte de planteles históricos. Esa identidad tan arraigada con la institución le permitió ganarse un lugar como formador de talento tras colgar los tenis, esperando pacientemente su oportunidad en el plano estelar.

El “bomberazo” que se convirtió en el plan maestro

La oportunidad de oro le llegó a Huiqui de la forma más inesperada y en el momento más caliente del torneo. Tras la sorpresiva salida del argentino Nicolás Larcamón en la recta final de la fase regular, la directiva decidió jugársela con el hombre de casa para cerrar el año.

La decisión, como era de esperarse en un club con tanta presión mediática, generó muchísimas dudas entre la afición y los analistas deportivos debido a su nula experiencia en el máximo circuito. Sin embargo, Huiqui aplicó un “calladito me veo más bonito” y respondió con resultados inmediatos:

  • Cuartos de Final: Eliminó con autoridad al Atlas.

  • Semifinales: Despachó a las Chivas de Guadalajara en una serie de infarto.

  • La Gran Final: Instaló al equipo en la serie definitiva contra los Pumas de la UNAM.

¿Se queda Huiqui en el banquillo de La Máquina?

El impacto del técnico mexicano ha sido tan positivo que el panorama sobre su futuro ha cambiado radicalmente. El propio presidente del club, Víctor Velázquez, ya soltó la sopa ante los medios de comunicación, reconociendo que si Huiqui logra levantar la copa este fin de semana, recibirá un contrato definitivo para comandar el proyecto a largo plazo.

En las benditas redes sociales, la afición celeste ya armó su propio frente de apoyo. La afición aplaude que, por fin, se le dé continuidad a un personaje que de verdad siente los colores y que representa una bocanada de aire fresco para la baraja de entrenadores mexicanos, tan castigada en los últimos años.

Pasar de camiones comunitarios en la TDP a viajar en vuelos chárter rumbo a una Final de la Liga MX es el reflejo de que el proceso de picar piedra a veces sí funciona. Joel Huiqui está ante los 90 minutos más importantes de su carrera profesional; el domingo sabremos si el destino le tiene preparado un lugar en la historia grande de la institución cementera.