Felipe Morales · 8 de agosto de 2026
Los números no mienten: un campeón de la Copa Libertadores puede ganar hasta 2,150 % más en premios que el ganador de la Leagues Cup. Pese a la pérdida de nivel deportivo e ingresos para los clubes, la Liga MX mantiene su apuesta por el mercado estadounidense.
La Leagues Cup es el torneo que nadie quiere jugar, pero que se juega porque está instalado en el mito del negocio. Lo es, pero no para los equipos: solo para la directiva de la Liga MX.
La pregunta que flota cada vez que los clubes mexicanos participan en este torneo que nació con fórceps es simple: ¿cuántas Leagues Cup equivalen a una Copa Libertadores?
Sin contar el estancamiento deportivo, los equipos mexicanos ganarían 20 veces más si jugaran la Libertadores en lugar de la Leagues Cup. Aquella percepción de que el “dinero real” está en el Norte es una más de las mentiras repetidas mil veces que terminan convirtiéndose en una verdad a medias.
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Un campeón de la Copa Libertadores puede ganar hasta un 2,150 % más en premios deportivos que un campeón de la Leagues Cup.
Los 2 millones de dólares que gana el campeón del torneo entre la MLS y la Liga MX equivalen, apenas, al 4.4 % de los 45 millones de dólares que podría percibir el campeón de la Libertadores, sumando todos los incentivos acumulados desde la fase de grupos hasta la final.
| Torneo | Premio al Campeón (Acumulado Máximo) |
| Leagues Cup | ~$2,000,000 USD |
| Copa Libertadores | ~$45,000,000 USD |

La mala suerte radica en que cuando México abandonó la Libertadores en 2016, la Conmebol inició una histórica multiplicación de premios ese mismo año. En aquella época, el campeón recibía alrededor de 3 millones de dólares.
Hoy el panorama dio un giro de 180 grados:
Fase de Grupos en Libertadores: Otorga 3 millones de dólares (cifra mayor a lo que recibe el campeón de la Leagues Cup).
Premio por victoria: 340 mil dólares adicionales por partido ganado.
Octavos de Final: 1.25 millones de dólares.
Cuartos de Final: 1.7 millones de dólares.
Semifinales: 2.3 millones de dólares.
Campeón de la Final: 25 millones de dólares.
En resumen: el futbol de alto nivel y el verdadero dinero están en el Sur.
Los clubes son las principales víctimas de no competir en Sudamérica. Está confirmado que la Copa Libertadores es más atractiva en términos deportivos y financieros para las instituciones. Sin embargo, la apuesta por la Leagues Cup responde a un modelo de negocio global conveniente para la estructura directiva de la Liga MX y sus socios comerciales.
El torneo binacional genera ingresos directos por:
Derechos de televisión y acuerdos globales (como Apple TV).
Patrocinadores corporativos masivos.
El activo y nostálgico mercado hispano en Estados Unidos.
La Liga MX no piensa soltar a la afición del otro lado de la frontera, la cual equivale a una relación de 2 a 1 respecto a la audiencia local en México.
La Liga MX opera bajo un esquema de transversalidad. Mientras la MLS ha crecido un 500 % en los últimos 15 años, la liga mexicana solo lo ha hecho en un 78 % aproximadamente. De ahí el interés de forzar una fusión progresiva mediante torneos anuales.
Aunque la competencia mexicana vale cerca de 800 millones de dólares en plantillas, la MLS ha ganado terreno comercial con fichajes supersónicos como el de Lionel Messi. El sueño de los de directivos es crear una sinergia que alcance los 2,500 millones de dólares, acercándose a gigantes como LaLiga de España (4,000 millones).
Los ceros en los cheques no siempre se traducen en nivel futbolístico. La historia demuestra que la presión externa moldeaba mejor al futbolista mexicano:
Cruz Azul disputando la Final contra Boca Juniors en La Bombonera.
América imponiendo su juego en tierras colombianas.
Tigres y Chivas llegando a la última instancia del torneo sudamericano.
Todo se redujo a problemas de calendarización y fricciones geopolíticas entre confederaciones. La Concacaf, al notar que su producto perdía valor frente al Cono Sur, delimitó la participación mexicana.
En su momento, Enrique Bonilla (expresidente de la Liga MX) justificó la salida argumentando que los calendarios se empalmaban y obligaban a enviar cuadros juveniles Sub-20.
Por su parte, Jesús Martínez, presidente de Grupo Pachuca, puso la realidad sobre la mesa:
“Un juego de Libertadores equivale a 10 de Leagues Cup. Cuando en Sudamérica antes pagaban 100 mil dólares por partido, hoy pagan 1.3 millones de dólares por juego, más entradas y esquilmos.”
Aunque Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, ha reiterado que México “tiene la puerta abierta” para volver el día que mande la solicitud, la postura de la directiva nacional parece inamovible.
La diferencia de 43 millones de dólares entre los premios entregados a los equipos en un torneo y otro no parece inquietar a los ejecutivos. Prefieren asegurar ingresos corporativos en dólares a costa del estancamiento deportivo y económico de los clubes.
Si la pregunta sigue siendo ¿cuántas Leagues Cup equivalen a una Copa Libertadores?, la respuesta es clara: no hay equivalencia suficiente para satisfacer la ambición corporativa, así se pierda 20 veces en dinero y en futbol.