Gabriel Ruiz · 30 de octubre de 2026
Hay números que cuentan historias y otros que representan toda una vida. Para Sergio ‘Checo’ Pérez, los 300 Grandes Premios en la Fórmula 1 significan mucho más que una estadística: son el resultado de años de sacrificios, victorias, derrotas, despedidas y regresos que lo han convertido en uno de los pilotos más importantes en la historia del automovilismo mexicano.
Este fin de semana, en el Gran Premio de México 2026, el tapatío alcanzará una cifra especial frente a su gente y con los colores de Cadillac. Atrás quedaron aquel debut con Sauber en 2011, su primera victoria en Sakhir y los podios que hicieron vibrar al Autódromo Hermanos Rodríguez. Hoy, Checo escribe un nuevo capítulo en una carrera que ha estado marcada por la perseverancia.
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A lo largo de 15 temporadas de participación en la máxima categoría, Checo ha defendido los colores de distintas escuderías, pasando de ser una joven promesa a convertirse en uno de los pilotos más experimentados de la parrilla.
Aunque aparecen seis nombres, Force India y Racing Point pertenecen a la misma estructura que cambió de denominación.
El mexicano ha conseguido seis triunfos a lo largo de su trayectoria. El primero llegó después de casi una década de espera, mientras que los otros cinco los obtuvo durante su paso por Red Bull.
Su capacidad para competir en circuitos urbanos le permitió ganarse el apodo de Rey de las Calles, especialmente por sus actuaciones en Bakú, Mónaco, Singapur y Yeda.
Aunque Checo todavía no ha conseguido ganar el Gran Premio de México, ha subido dos veces al podio del Autódromo Hermanos Rodríguez, ambas con Red Bull y frente a miles de aficionados mexicanos.
El primer momento histórico llegó en 2021, cuando terminó tercero detrás de Max Verstappen y Lewis Hamilton. Aquella tarde se convirtió en el primer piloto mexicano en subir al podio de una carrera de Fórmula 1 disputada en el país desde el regreso del campeonato en 2015.
Un año después, en 2022, repitió la hazaña. Nuevamente terminó en la tercera posición, por detrás de Verstappen y Hamilton, y volvió a celebrar frente a una multitud que convirtió el Foro Sol en una fiesta.
Ambos resultados representan dos de los momentos más emotivos de su trayectoria, pues fueron conseguidos ante su familia y los aficionados que lo acompañaron desde sus primeros años en el automovilismo.
Sergio Pérez nació en Guadalajara, Jalisco, el 26 de enero de 1990. Desde muy pequeño encontró en el automovilismo una pasión que lo llevó a dejar México para perseguir su sueño en Europa, donde comenzó a abrirse camino en las categorías inferiores hasta conseguir su oportunidad en la Fórmula 1.
Su historia nunca fue una línea recta. Pasó de sorprender con Sauber a quedarse sin asiento en McLaren, de reconstruir su carrera con Force India a conquistar su primera victoria cuando parecía que nuevamente se quedaría fuera de la parrilla. Después llegó Red Bull, los triunfos, el subcampeonato de 2023 y una salida que lo obligó a detenerse durante 2025.
Pero Checo volvió. Esta vez con Cadillac, una escudería que comienza a escribir su propia historia y que encontró en el mexicano la experiencia necesaria para desarrollar su proyecto. A sus 36 años, Pérez se prepara para alcanzar las 300 carreras de Fórmula 1, una cifra que lo coloca entre los nombres más longevos del campeonato.
Y quizá ahí está lo más significativo de este aniversario. Checo no llega a sus 300 Grandes Premios como el joven que buscaba una oportunidad en 2011, ni como el piloto que perseguía su primera victoria. Llega como un veterano que ha conocido los dos extremos de la Fórmula 1 y que, pese a todo, decidió regresar.
Porque 300 Grandes Premios no solamente cuentan las veces que se apagaron los semáforos. También cuentan las ocasiones en las que Sergio Pérez tuvo que volver a empezar para seguir persiguiendo el mismo sueño.