Gabriel Ruiz · 5 de agosto de 2026
Carlos Alcaraz tendrá que esperar un poco más para regresar a las canchas. El tenista español anunció que no disputará el Masters 1000 de Cincinnati, torneo que perfilaba como el escenario para su regreso tras varios meses fuera de actividad por una lesión en la muñeca derecha.
La decisión no solo representa una nueva baja en su calendario, sino que también alimenta las dudas sobre su presencia en el US Open, último Grand Slam de la temporada, donde además intentará defender el título conquistado en 2025. Aunque continúa inscrito en el torneo neoyorquino, su participación dependerá de la evolución de su recuperación en las próximas semanas.
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El español no disputa un partido oficial desde abril, cuando sufrió una lesión en la muñeca derecha durante el Trofeo Conde de Godó, en Barcelona. Lo que inicialmente parecía una molestia que lo mantendría alejado de las canchas por algunas semanas terminó convirtiéndose en un problema mucho más complejo, obligándolo a detener completamente su temporada para priorizar la recuperación.
En las últimas semanas, Alcaraz había compartido imágenes de sus entrenamientos, lo que hacía pensar que su regreso estaba cerca. Incluso Cincinnati aparecía como la prueba ideal antes del US Open, pero tras evaluar su estado físico junto con su equipo médico decidió no asumir riesgos y prolongar su rehabilitación.
La baja del Masters 1000 de Cincinnati es apenas el episodio más reciente de una temporada llena de contratiempos para el murciano. Desde que sufrió una lesión en la muñeca derecha durante el Trofeo Conde de Godó, en abril, Alcaraz ha tenido que renunciar a varios de los torneos más importantes del calendario ATP.
Tras confirmarse la gravedad de la lesión, el español se perdió los Masters 1000 de Madrid y Roma, dos competencias clave de la gira sobre tierra batida. Poco después también anunció que no podría disputar Roland Garros, segundo Grand Slam de la temporada, donde llegaba como uno de los principales candidatos al título.
La gira sobre césped tampoco trajo buenas noticias. Alcaraz renunció al ATP 500 de Queen’s, torneo que habitualmente utiliza como preparación para Wimbledon, y más tarde confirmó su ausencia en Wimbledon, prolongando su inactividad en el circuito profesional.
Con el inicio de la gira norteamericana creció el optimismo sobre un posible regreso. Sin embargo, la recuperación volvió a retrasarse y el español tuvo que bajarse primero del ATP 500 de Washington, después del Masters 1000 de Montreal y ahora también del Masters 1000 de Cincinnati, certamen en el que además defendía el título conquistado en 2025.
En total, Alcaraz acumula las bajas en Madrid, Roma, Roland Garros, Queen’s, Wimbledon, Washington, Montreal y Cincinnati, una racha que ya supera los tres meses sin disputar un partido oficial y que mantiene en suspenso su presencia en el US Open, el último Grand Slam de la temporada.
Por ahora no existe una respuesta definitiva. Alcaraz sigue inscrito para disputar el US Open, que comenzará el 30 de agosto en Nueva York, pero todavía no cuenta con el alta médica para regresar a la competencia.
Su equipo evaluará la evolución de la muñeca durante las próximas semanas antes de tomar una decisión. Incluso existe la posibilidad de disputar algún torneo previo para recuperar ritmo competitivo, aunque hasta ahora no hay ninguna confirmación oficial.
La incertidumbre crece porque, en caso de no llegar al Grand Slam estadounidense, el español cerraría un periodo de más de cuatro meses sin actividad oficial, algo inédito desde su irrupción en la élite del tenis mundial.
Además del aspecto físico, la ausencia en Cincinnati tendrá consecuencias deportivas importantes. Al no presentarse en el torneo, Alcaraz no podrá defender los 1,000 puntos ATP obtenidos tras conquistar el título el año pasado, lo que provocará un descenso en el ranking mundial y dará ventaja a sus principales rivales en la lucha por los primeros puestos.
Mientras tanto, el mundo del tenis permanece atento a la recuperación de uno de sus máximos referentes. El objetivo del español y de su equipo sigue siendo el mismo: regresar únicamente cuando la lesión esté completamente superada, incluso si eso implica retrasar unas semanas más su vuelta al circuito. Las próximas semanas serán determinantes para saber si Carlos Alcaraz podrá defender su corona en el US Open o si deberá seguir postergando su regreso a las canchas.