Cecilia Franco · 9 de septiembre de 2026
La atención de cuidados paliativos en Tijuana busca ampliar su alcance más allá de los pacientes en fase terminal, con servicios como fisioterapia, musicoterapia, psicología, geriatría y terapia familiar, mientras la Fundación de Cuidados Paliativos acondiciona un hospicio que espera poner en funcionamiento este año.
Actualmente, la fundación atiende un promedio de 75 pacientes por semana, equivalentes a cerca de 3 mil 900 atenciones al año. De acuerdo con la directora general, Dolores Gutiérrez, durante sus aproximadamente 15 años de trabajo han atendido a alrededor de 58 mil personas, principalmente mediante atención domiciliaria, debido a que el hospicio todavía no se encuentra habilitado para recibir pacientes de manera permanente.
La organización explicó que sus servicios no están dirigidos exclusivamente a personas con enfermedades terminales. Entre las atenciones disponibles se encuentran fisioterapia, musicoterapia, psicología, tanatología, terapia familiar, geriatría, pediatría, algología y cuidados paliativos, además de orientación legal y préstamo de equipo. “No tienes que estar en fase terminal para tomar una fisioterapia a muy buen precio”, señaló Gutiérrez.

Dentro de las nuevas alternativas destaca la musicoterapia, que utiliza la música, el ritmo y el sonido con fines terapéuticos para ayudar a disminuir dolor y ansiedad y favorecer la comunicación emocional con los pacientes y sus familias. La especialista en cuidados paliativos explicó que este tipo de atención forma parte de un trabajo interdisciplinario que busca mejorar la calidad de vida, controlar síntomas y acompañar tanto al paciente como a sus familiares.
Respecto al hospicio, la presidenta de la fundación, Esperanza Fajardo de Duarte, explicó que el inmueble fue recibido hace cuatro años en comodato y se encontraba en condiciones que requirieron una remodelación integral. Durante el proceso detectaron, entre otros problemas, el robo de tuberías destinadas al sistema de oxígeno y gases medicinales, además de cables del elevador.
La reposición de las tuberías fue estimada en alrededor de 180 mil pesos, mientras que la reparación del elevador representa un costo aproximado de 11 mil dólares, es decir, unos 186 mil pesos adicionales.

El inmueble ya cuenta con avances en áreas como cocina, comedor y lavandería, y se trabaja en el acondicionamiento de las habitaciones. El proyecto contempla 13 habitaciones individuales, con capacidad para atender al mismo número de pacientes.
Fajardo de Duarte indicó que la intención es abrir oficialmente el hospicio durante este año, aunque la fecha dependerá de que concluyan los trabajos y de los recursos necesarios para ponerlo en operación. Mientras tanto, la fundación continuará llevando la atención a los hogares de los pacientes, a quienes suministra equipo, oxígeno, medicamentos y acompañamiento médico.