Ana Lilia Ramírez · 30 de septiembre de 2026
Hasta dos horas de espera enfrentaron automovilistas para ingresar a Playas de Rosarito debido al cierre de carriles en la carretera libre Tijuana-Rosarito, donde los trabajos para reparar un socavón provocaron un nuevo estrangulamiento de la circulación.
La fila de vehículos se extendió por varios kilómetros durante las horas pico, con automóviles particulares, camiones de carga y pipas de combustible avanzando a vuelta de rueda hacia Rosarito, desde la entrada de Rosarios hasta el puente de Santa Fe.
“Es un embudo, el socavón tiene más de un año y no han podido reparar. Dicen que le toca a Tijuana, pero no han hecho nada”, reclamó un automovilista.

Otro conductor relató que permaneció alrededor de una hora y media en la fila y todavía tenía un largo tramo por recorrer antes de llegar a Rosarito.
El problema de movilidad se agudizó desde el martes 29 de septiembre, luego de que un deslizamiento de tierra obligara a mover las barreras de protección hacia el área destinada al tránsito vehicular, reduciendo todavía más el espacio disponible.
Carlos Gastélum Félix, director de Obras e Infraestructura Urbana Municipal, explicó que el movimiento de tierra fue provocado por el desprendimiento de material del talud, que llevaba un largo periodo sin ser rehabilitado. Agregó que el cierre adicional fue necesario para garantizar la seguridad de los automovilistas y del personal que trabaja en la zona.
El funcionario informó que este jueves se habilitará un carril del cuerpo carretero contrario, de manera que queden dos carriles hacia Rosarito y dos hacia Tijuana.

Explicó que se restringirá el carril izquierdo del cuerpo de circulación de sur a norte para redistribuir el tránsito y recuperar el nivel de servicio que existía antes del cierre registrado esta semana.
La obra para reparar y estabilizar la zona comenzó el 31 de agosto y actualmente registra un avance de apenas 5 por ciento. De acuerdo con el Ayuntamiento, los trabajos representan una inversión de 43 millones de pesos, mientras que el proyecto completo fue estimado en 67 millones de pesos.
Los recursos corresponden al Ramo 33 y se contempla que los trabajos concluyan el próximo 28 de diciembre.
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Mientras avanzan las obras, los automovilistas que buscan evitar la zona pueden utilizar como alternativa la carretera de cuota desde Playas de Tijuana, aunque deben pagar alrededor de 50 pesos de peaje.
Para quienes utilizan diariamente esta vialidad, el cierre representa no sólo kilómetros de congestionamiento, sino horas adicionales de traslado en uno de los principales accesos hacia Playas de Rosarito.