Ana Lilia Ramírez · 14 de octubre de 2026
“Los que se tienen que esconder son ellos, no nosotros”, expresó Sonia de Anda, presidenta del colectivo #YoSíSoyPeriodista, durante una protesta de periodistas en Tecate para exigir protección para el reportero Jorge Ismael Caro Romo, quien denunció haber sido amenazado y agredido en su domicilio.
La movilización se realizó este miércoles en la colonia donde vive el comunicador de Agencia Fronteriza de Noticias. Hasta el lugar llegaron periodistas para expresarle su respaldo y exigir a las autoridades que investiguen los hechos y garanticen su seguridad.
Con cámaras, teléfonos y drones, los integrantes del gremio realizaron una manifestación para visibilizar los riesgos que enfrentan los periodistas. La protesta se desarrolló bajo la presencia de elementos del Ejército y de la Guardia Nacional.

El gremio de periodistas considera que la respuesta de las autoridades no debe limitarse a desplegar operativos cuando los hechos ya ocurrieron. Consideró que el periodista necesita protección policial permanente, al menos hasta que recupere la tranquilidad.
“Él está pidiendo varias veces, ya les he dicho que no se siente seguro con los recorridos a domicilio que le están dando. Yo no sé qué están esperando para que no vaya a ocurrir lo que tuvimos, por ejemplo, con una Lourdes Maldonado”, advirtió la representante del colectivo.
De Anda recordó el asesinato de la periodista Lourdes Maldonado, ocurrido en Tijuana en enero de 2022, y señaló que las medidas de protección deben responder al nivel de riesgo que enfrenta cada comunicador.
Sostuvo además que Caro Romo ha manifestado que no se siente seguro con los recorridos policiales que recibe, por lo que pidió que se le asigne custodia y que las autoridades atiendan su solicitud antes de que ocurra otra agresión.

“Si él lo está pidiendo y le pasa algo, sobre los de la Fuerza Estatal nos vamos a ir, que son los que hicieron esta revisión”, declaró, al responsabilizar a las autoridades de seguridad de atender los riesgos que ha denunciado el reportero.
Además de la protección policial, los periodistas reclamaron que las fiscalías reciban la denuncia del comunicador y comiencen las investigaciones sin más retrasos. “Lo correcto es que le levanten la denuncia en la Fiscalía, en cualquiera de las dos, que no sigan postergando esto”, exigió De Anda.
De acuerdo con su relato, Caro Romo acudió inicialmente a la Fiscalía General del Estado (FGE) de Baja California, pero enfrentó dificultades para conocer el procedimiento que debía seguir. Posteriormente se presentó en la Fiscalía General de la República (FGR), con la intención de que el caso pudiera ser atendido por la instancia especializada en delitos contra la libertad de expresión.
Sin embargo, aseguró que tampoco consiguió presentar la denuncia en esa visita, debido a que, según le informaron, el personal no se encontraba disponible y regresaría hasta las 17:00 horas.

La presidenta de #YoSíSoyPeriodista cuestionó que un comunicador que denuncia amenazas tenga que enfrentar obstáculos para formalizar su caso, cuando lo que necesita es una respuesta institucional y condiciones para trabajar sin temor.
El caso se remonta al sábado 10 de octubre, cuando, según la denuncia del reportero, hombres armados ingresaron a su domicilio, lo amenazaron y se llevaron equipo de trabajo y su teléfono celular.
De Anda señaló que el gremio tiene conocimiento de otros hechos violentos registrados en la zona y consideró que las autoridades deben investigar si existe presencia de grupos criminales y si los hechos denunciados están relacionados con la labor periodística de Caro Romo.
La dirigente también cuestionó que, ante hechos de esta naturaleza, las autoridades esperen a que los periodistas se organicen y protesten para desplegar acciones de seguridad. “Este va a ser el primero de muchos posicionamientos, de marchas, manifestaciones”, advirtió.
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La movilización en Tecate busca que el caso no quede sin respuesta y que el periodista pueda recuperar la tranquilidad para continuar con su trabajo. Para sus compañeros, la exigencia va más allá de una denuncia individual: reclaman que ejercer el periodismo no signifique poner en riesgo la vida.
Hasta el momento, no se cuenta con información oficial que confirme avances en la investigación, la identificación de los presuntos responsables o la asignación de custodia policial al reportero.